MYPES, PYMES y EMPRENDEDORES EN BOLIVIA

domingo, 21 de diciembre de 2014

FexpoMype se despide con ventas 2x1



La población podrá comprar hoy en la FexpoMype dos productos por el precio de uno de aproximadamente 500 microempresarios que por último día exponen sus productos en el Campo Ferial de La Paz.

La feria, que desde el 13 de diciembre se encuentra instalada en el bloque amarillo del campo ferial de Bajo Següencoma, termina hoy la exposición de sus productos con esta promoción que está vigente los últimos dos días. El ingreso, de 11.00 a 22.00, es gratuito.

ORGANIZACIÓN. “En los últimos tres días vamos a dar los productos a dos por uno”, anunció al inaugurar el evento la presidenta de la Federación Departamental de la Micro y Pequeña Empresa (Fedemype) La Paz, Virginia Ajhuacho, quien añadió que la feria le permitirá al sector cumplir con el pago del doble aguinaldo.

Los expositores ofrecen al público desde textiles hasta productos de cuero, madera y metalmecánica, además de alimentos, artesanía, joyería, gastronomía y servicios. Asimismo, están presentes varios proveedores de materia prima para los diferentes sectores de la micro y pequeña empresa.

"Son unos 250 stands, pero en cada uno hay tres o cuatro microempresarios por lo que en esta feria tenemos al menos 500 microempresarios que están exponiendo sus productos”, agregó la titular de Fedemype. En esta versión, los organizadores incentivaron la innovación y calidad de los stands premiando a los mejores.

El propósito de la segunda versión de la FexpoMype, explicó la Ministra de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Teresa Morales, es brindar a los microempresarios una vitrina comercial para posicionar la producción nacional “con calidad, a precio justo y directo del productor al consumidor”.

Crean microempresas de recojo de basura en 11 municipios chicos

El recojo de basura y la limpieza de espacios públicos realizados en Bolivia por las alcaldías en 11 municipios tipo B y C pasaron a la historia. Hoy la tarea está a cargo de microempresas creadas con este fin, las que también promueven la recolección diferenciada y el reciclaje.
Éste es el resultado del programa Microempresa para la Gestión Integral de Residuos Sólidos (ME-GIRS) en Municipios Rurales de Bolivia, ejecutado por la Fundación Suiza de Cooperación para el Desarrollo-Swisscontact con apoyo del Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo con una inversión de $us 1,4 millones.
“El objetivo del proyecto es generar empleos para poblaciones de escasos recursos en zonas rurales, vinculados con la gestión integral de los residuos sólidos, estableciendo un sistema innovador de recolección y separación operado por microempresas compuestas por la población local”, explicó Juan Carlos Rodríguez, coordinador de Proyecto ME-GIRS.
El primer Diagnóstico sobre Residuos Sólidos en Bolivia, elaborado por la Dirección General de Gestión Integral de Residuos Sólidos (DGGIRS) —dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAyA)— entre 2010 y 201, reveló que en Bolivia se producen 4.782 toneladas de desechos por día.
Según esa evaluación, de los 337 municipios que existían hace tres años (hoy suman 339), solo 29 contaban con entidades municipales de aseo y/o unidades técnicas específicas encargadas de los desechos.
De acuerdo con el diagnóstico, apenas el 20% del área urbana era barrido, la recolección se la realizaba una vez a la semana y los desechos eran depositados en botaderos a cielo abierto o se procedía a quemarlos, contaminando el medio ambiente.
“Tampoco había un personal exclusivo en los sectores, sino que se trataba de funcionarios municipales que luego realizaban sus labores como gendarmes, jardineros u otros”, explicó Leonardo Gorriti, encargado técnico del proyecto ME-GIRS.
Por ello, se propuso cambiar su manejo terciarizando el servicio con la creación de una empresa que nazca de los mismos pobladores, y se trabajó en acuerdos estratégicos con las administraciones ediles para darle sostenibilidad a la iniciativa.
Labor. Vecina recibe explicación del manejo de residuos.
En 2011, Swisscontact puso en marcha el proyecto de formación de microempresas en municipios tipo B (5.001 y 15.000 habitantes) y C (15.001 y 50.000 pobladores) cuyas áreas urbanas tenían entre 5.000 y 20.000 moradores.
En una primera etapa se presentaron 21 interesados, sin embargo, por temas políticos o presupuestarios, diez gobiernos locales decidieron dejar el proyecto.  
Los municipios en los que se crearon microempresas se hallan en dos departamentos. En La Paz: Batallas, de 19.897 habitantes; Coroico (13.191), Patacamaya (25.559), Sorata (21.117 ) y Sica Sica (11.600).
En Santa Cruz están: Fernández Alonso (15.152), Portachuelo (16.408), Samaipata (14.000), San Carlos (22.550), San Juan (10.740), Yapacaní (42.929) y Buena Vista (15.903). Cada uno de los microemprendimientos surgidos al calor de esta iniciativa  brindan actualmente cinco servicios básicos;  barrido del 100% de los sitios públicos (1) y el servicio de recolección diferenciada de residuos (2), para lo cual se destinan un día a los orgánicos, otro a los inorgánicos y un tercero a los no aprovechables.
Se generaron planes de aprovechamiento de los desechos sólidos, en el caso de los orgánicos para elaborar el compostaje (3) y de los reciclables, para su venta (4).
Las microempresas también tomaron a su cargo la disposición final (5). Los desechos ahora se llevan hasta rellenos sanitarios, donde son depositados y enterrados para minimizar olores, la aparición de vectores y otros contaminantes.
“Los integrantes de las empresas son los mismos que trabajaban en la limpieza o bien son personas con iniciativa a las que se dio capacitación en todo el servicio”, comentó Gorriti.
Conciencia. En los 11 municipios, las empresas desplegaron campañas puerta a puerta para generar conciencia en la población sobre el manejo de residuos sólidos y la necesidad de clasificarlos en el hogar.
También se hicieron trabajos de limpieza comunitaria con la participación de los habitantes.
Para hacer sostenible el trabajo, se planteó el cobro de una tasa de recojo de basura que no supera los Bs 5, que están destinados a la compra de algunos insumos y al mantenimiento de la maquinaria.
“Nosotros como cooperación les entregamos a las microempresas la indumentaria y las herramientas básicas para que realicen el trabajo. En algunos lugares, (antes) las personas ganaban unos Bs 700 mensuales, sin embargo, con el proyecto, logramos que sus ingresos suban a Bs 1.800 y Bs 2.000”, destacó Rodríguez, el coordinador del proyecto.
Sica sica. Obreros y vecinos sacan desechos de ríos.
Firmas paceñas buscan  conciencia y apoyo edil
Guadalupe Tapia
Khanatatawi (Batallas), Qorimarka (Sorata), Pueblo Blanco (Coroico) y Sanu Pukara (Sica Sica) son microempresas dedicadas al manejo de residuos sólidos que se crearon en el departamento de La Paz y cuyos responsables esperan que se consolide el apoyo de los gobiernos locales.
Francisco Urquizo, vecino y representante legal de Khanatatawi, contó que antes de que se forme esa firma,  en el municipio de Batallas —de 17.499 habitantes— los gendarmes de la Alcaldía efectuaban la recolección una o dos veces por semana, motivo por el cual las calles no siempre estaban limpias.
“Hemos fundado la empresa hace nueve meses, y siete personas nos dividimos el trabajo. Recibimos capacitación y estamos comenzando a trabajar con el reciclaje. Lo que logramos separar en cartón y plástico, lo vendemos para tener más recursos”, explicó a La Razón.
Aida Choque, administradora de Pueblo Blanco, contó que hace un año y siete meses la microempresa —en la que trabajan 11 personas—comenzó a operar en Coroico, municipio que tiene 19.397 pobladores.
“Es difícil hacer que las personas entreguen su basura diferenciada; sin embargo, todos estamos aprendiendo”, apuntó Choque. Hermógenes Mamani, representante de Sanu Pukara que trabaja en la comunidad de Lahuachaca de Sica Sica, señaló que la población está satisfecha con el servicio y que espera el respaldo del municipio para continuar con su labor.
“El contrato es anual, esperamos que haya una renovación para seguir en este trabajo”, apuntó.
Qorimarka trabaja con siete personas hace un año en Sorata, municipio de 23.016 habitantes y su contrato vence a fines de mes. “Ésta fue una excelente oportunidad para trabajar. Todavía necesitamos capacitación, pero estamos encaminados”, dijo la trabajadora Celia Velasco.
Técnico  dice que en Santa Cruz hay apoyo
Compromiso. Luego de la conformación de la microempresa, los vecinos de Sorata ayudaron a los trabajadores para realizar una jornada de limpieza en todo ese municipio. Foto: Swiss contact
Guadalupe Tapia Seis de siete municipios del departamento de Santa Cruz consolidaron microempresas de recolección de residuos sólidos.
Fernando Rojas, encargado técnico del proyecto Microempresas para la Gestión Integral de Residuos Sólidos en Municipios Rurales, explicó que la población está contenta con el servicio y que hay impulsores de estos microemprendimientos que ya piensan en la expansión.
“Las empresas conformadas son de sociedad de responsabilidad limitada. Hay una apropiación de las comunidades del servicio, así como de las autoridades y el sector privado”, precisó.
Desde abril de 2013 opera en el municipio Fernández Alonso la empresa 3 de Febrero, que tiene 11 trabajadoras y un contrato que expira en 2015.
En Samaipata opera la empresa La Pajcha, creada en octubre de 2013 y que trabaja con 12 personas. “Como es un municipio turístico, el servicio le cayó bien a la población”, apuntó Fernández.
En San Carlos funciona la firma Pichajkuna, que trabaja con 17 personas desde agosto de 2013. La microempresa amplió sus servicios de aseo a las poblaciones de Santa Fe de Yapacaní y Buen Retiro.
En el municipio de San Juan se creó la firma Gahoole en abril de 2013 y cuenta con 14 empleados.
En septiembre de este año, en Yapacaní se formaron dos empresas: Tarumá que opera con 15 personas y Patujú, con 16.
Cada una se encarga del barrido y limpieza de calles y la recolección y transporte diferenciado de residuos sólidos.
En octubre, en Buena Vista comenzó a operar la empresa Surutumayu, con 12 obreros.
En la lista también estaba Portachuelo, con una firma de 21 socios, que no funcionó porque la Alcaldía abandonó el programa.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Fexpomype ofrece productos en promoción de dos por uno

La presidenta de la Federación Departamental de la Micro y Pequeña Empresa (Fedemype) La Paz, Virginia Ajhuacho, informó el jueves que la 2da versión de la Feria Exposición de la Micro y Pequeña Empresa (Fexpomype) 2014, ofrecerá, a partir de la fecha y hasta el domingo, sus productos en una promoción de dos por uno.

"Desde hoy (jueves) tenemos el dos por uno en la mayoría de los productos que se están exponiendo en la feria por parte de los micro y pequeños productores del país", indicó.

La Feria cuenta con la participación de 250 microempresarios que expondrán hasta el 21 de diciembre sus productos de calidad a precios módicos, en el bloque Amarillo del campo Ferial Chuquiago Marka.

Los visitantes podrán encontrar productos textiles, calzados, deportivos, textiles, chamaras, ropa interior, poleras, pantalones, una diversidad de productos en cuero, muebles en madera, alimentos, artesanía, joyería y otros.

"Entonces invitamos a la población paceña para que visite la feria y aporte a la industria boliviana y así generé más empleos a los nuestros", señaló.

La feria tiene las puertas abiertas desde las 15h00 a 22h00 de lunes a viernes, y desde las 11h00 hasta las 22h00 los fines de semana, y la entrada es totalmente gratuita.

Cadepia propone viviendas sociales para frenar la toma ilegal de tierras

La Cámara Departamental de la Pequeña Industria y Artesanía de Santa Cruz (Cadepia) propuso dotar de viviendas sociales en el sector urbano de Santa Cruz como alternativa para frenar los avasallamientos y el tráfico de tierras.
Alejandro Roca, representante de Cadepia en una entrevista con Cambio planteó la alternativa al evidenciar que dentro de los grupos de” toma tierras” existen personas engañadas.
“Muchos de los que ocupan los predios de Cadepia son familias humildes que fueron estafadas por redes de traficantes de tierras, mismo que además de inducir al delito, lo que hacen es vivir de ellos porque les piden dinero todo el tiempo”, manifestó Roca.
En ese marco, el dirigente señaló que el fin de este grupo de avasalladores es contar con un terreno para edificar una hogar, hecho que afecta severamente con los intereses de del sector micro empresarial.
“Tenemos entendido que el presidente Evo Morales edificará más de 5.000 viviendas solidarias en el departamento, creemos que sería una buena alternativa beneficiar a estas víctimas de los traficantes para evitar que sigan perjudicando la industria y los derechos de los bolivianos”, recomendó el entrevistado.


Daño severo
Hace más cinco años que un grupo de avasalladores liderados por Richard Román ingresaron a ocupar una parte de los predios que pertenecen al Parque Industrial. Desde entonces este grupo se asentó en aproximadamente 10 hectáreas.
Esta toma ocasionó que las pequeñas y medianas empresas de Cadepia inicien acciones legales para frenar la invasión. Iniciaron un amparo Constitucional contra estos avasalladores. La demanda llegó hasta el Tribunal Constitucional Plurinacional de Sucre y retornó favorablemente a Cadepia. Se instruyó que estos loteadores asentados en nuestros terrenos deben salir. Hace más de un año que la orden de desalojo está en el Comando Departamental de la Policía y no se ejecuta”, informó Alejandro Roca dirigente de Cadepia.

Otra alternativa
Por su parte el gerente General del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez manifestó en más de una ocasión afirmó que una alternativa para frenar los avasallamientos en el sector rural donde está en riesgo la producción de alimentos por este delito, es la dotación de tierras fiscales.
“Si realmente esta gente tienen necesidad de producir la tierra, tiene a disposición más de 6 millones de tierras fiscales que están disponibles”, señaló Rodríguez.
En ese mismo sentido el Primer Mandatario sentención que el Estado garantizará la seguridad jurídica de la propiedad privada y pública y que no se tolerará el avasallamiento ni el tráfico de tierras.
Asimismo, hace un año aproximadamente se promulgó la Ley 477 Contra el Avasallamiento y el Tráfico de Tierras.
Esta norma incorporó por primera vez en la historia del país, este delito al Código Penal, donde se estipula un castigo de hasta ocho años de cárcel para los cabecillas que promuevan las tomas y 10 años sin acceso a la dotación de tierras para los implicados.
Gracias a estas medidas el delito se redujo en un 70 por ciento solo en esta gestión.

martes, 16 de diciembre de 2014

Tijaraipa, un amanecer para mujeres con el arte indígena

“Ya está por amanecer”, eso es lo que significa Tijaraipa en idioma mojeño ignaciano, y eso fue justamente lo que encontraron algo más de 3.000 mujeres de Beni y Cochabamba, que se capacitaron técnica e ideológicamente, aprendieron a elaborar artesanías, se formaron en temas de derechos humanos, abrieron sus propios emprendimientos o, finalmente, venden sus productos con la misma entidad que las capacitó.

Ocurre que detrás del fino acabado de las artesanías de ángeles, adornos navideños, nacimientos elaborados con cordones, muñecos con indumentaria típica, tejidos para manteles, tapetes y otros, están muchas historias de mujeres indígenas, migrantes, vecinas de barrios periféricos y otros que, con Tijaraipa tienen la oportunidad de superarse ellas mismas, capacitarse y lograr un “empoderamiento”, según explica la directora de la entidad, Nancy Brito Sandóval.

Tijaraipa nació un 10 de diciembre de 1992 (acaba de cumplir 22 años de vida), tras el ambiente de la primera marcha indígena del oriente boliviano, dando apoyo y asesoramiento a mujeres de las etnias benianas.

En el 2000, creó la escuela de lideresas Nicolasa Noza, donde se comenzó la capacitación a mujeres que las mismas organizaciones indígenas seleccionaban.

Con el financiamiento de la Fundación Manos Unidas, Tijaraipa llegó a coordinar talleres en tres ciclos durante un año, y que se llevaron a cabo en poblaciones como San Borja, San Ignacio, San Xavier y Trinidad, con mujeres que venían de comunidades remotas.

Los talleres debían realizarse durante todo el día, impartiendo la parte ideológica por la mañana y la parte técnica por la tarde. Muchas de las mujeres, por la distancia de sus casas, debían quedarse incluso a dormir, y Tijaraipa les daba todo: alojamiento, alimentación y hasta transporte, además del material para la elaboración de sus productos. Las beneficiarias sólo debían cumplir con la asistencia a los tres ciclos. Y los resultados fueron exitosos, sobre todo en los rubros de tejidos, en los que ellas tenían cierto dominio, aunque no la pulcritud para hacer de su trabajo algo rentable, con valor añadido. Por eso los talleres fueron un buen complemento.

Más tarde, el proyecto se replicó en Cochabamba, dando la oportunidad esta vez a mujeres de barrios marginales como Calicanto (zona sud) y Villa Satélite (camino a Tiquipaya), aunque actualmente se está llegando al barrio Max Fernández (barrio norte). En todos estos lugares, las vecinas beneficiarias son migrantes de zonas agrícolas o mineras.

Las mujeres, esta vez seleccionadas por sus OTB, fueron adquiriendo conocimientos y poniéndolos en práctica con su creatividad, con artesanías que ellas podían llevárselas a su casa. A diferencia de Beni, en este caso, primaron los muñecos y decoraciones artesanales.

Muchas de las participantes comenzaron sus propios emprendimientos. Otras establecieron convenios con la propia Tijaraipa para trabajar a pedido. La entidad capacitadora les provee el material y las beneficiarias pueden desarrollar el producto en sus casas a cambio de un precio convenido.

Por decir, 60 bolivianos por el muñeco de la mujer indígena con su trajecito típico, algo que se puede elaborar en un par de días en el tiempo que la mujer disponga en su domicilio. El muñeco serán vendido posteriormente por Tijaraipa a 90 bolivianos considerando que al pago de la mano de obra hay que añadir el costo del material, ambientes de venta y otros costos operativos.

Conocimientos

La Escuela de Formación de Mujeres Indígenas Líderes es un programa que apoya el empoderamiento de las mujeres indígenas, campesinas y migrantes, auspiciado por la Agencia de Cooperación Manos Unidas.

Su brazo operativo es Tijairapa.

Recupera los saberes de las mujeres indígenas y campesinas y promueve la utilización de materiales y texturas naturales, creando obras artísticas con manos femeninas.

Nace como una propuesta para abrir un mercado alternativo de productos elaborados por mujeres, que trabajan de forma democrática con el apoyo de organizaciones.

Se crean nuevos diseños a partir de los saberes ancestrales.

Se reconoce el trabajo de las participantes con un precio justo.



Demanda

Pese a que se cuentan con modelos, cada trabajo es único porque está elaborado artesanalmente.

Sin embargo, la demanda es grande. Cuenta la Directora que una entidad japonesa, quiso comprar 5.000 muñecas indígenas de una sola vez. Pero no se podía, porque la producción es a baja escala y de forma artesanal. Además, un trabajo en serie y a gran escala pone en riesgo su valor cultural.

Cuenta también que quienes trabajan en Tijairapa son gente muy polifacética. Así, la abogada sabe también de tejidos, o la dentista, de artesanías y repostería. Ellas también ponen su parte creativa.

Para quienes quieran adquirir estos productos pueden visitar la tienda en la calle Colombia 279 entre Hamiraya y Junín. El teléfono es 4500163.

MyPE de Cochabamba afirman que su crecimiento se estancó hace 3 años

El crecimiento de la micro y pequeña empresa (MyPE) de Cochabamba está estancado desde hace tres años con 1,5 por ciento, con mínimas variaciones, señaló ayer el vicepresidente de la Federación Regional de la Micro y Pequeña Empresa, José Franco,

El dirigente dijo que el contrabando es el principal factor en contra e insistió en mayor control de la Aduana Nacional en las fronteras y más apoyo del Gobierno para su crecimiento productivo.

Franco hizo esas declaraciones en el lanzamiento de la Fexpomype 2014, que se realizará en la Coronilla del 17 al 24 de diciembre.

Señaló que, a pesar de los esfuerzos de los asociados, no se pudo lograr un mayor crecimiento, por lo que buscan espacios para promocionar sus productos y abrir nuevos mercados.

Por su parte, el viceministro de Desarrollo Productivo, Martín Bazurco, indicó ayer que desde el 2006 al 2014 la cartera de microcrédito ha crecido de 600 millones de bolivianos a más de 4 mil millones de bolivianos.

“Eso implica que ha crecido más de 6 veces, hay movimiento económico, más gente que requiere trabajar y que está siendo capaz de trabajar en eso”, dijo.

Indicó que a este aporte se suman actualmente dos programas financieros de apoyo. El primero es un fondo con 10,5 millones de dólares de capital de arranque destinado a la asistencia especializada en promoción y acceso de mercados, entre otros, que se canalizará a través de ProBolivia.

El segundo es un crédito que se dará inicialmente en los departamentos del eje troncal, es un fondo de 10 millones de dólares que “se convierte en 20 porque el privado también va a poner su parte”, explicó.

Dijo que esa modalidad permitirá beneficiar en una primera etapa a 2 mil productores, posteriormente se ampliará a más beneficiarios.

Fexpomype

Franco señaló que la feria se realiza por segundo año consecutivo y participarán más de 500 expositores con productos de primera necesidad para el hogar.

Indicó que el objetivo de la feria es brindar a los productores de los rubros de textiles y cuero, una vitrina comercial para posicionar la producción nacional con calidad y a precio justo.

Apuntes

• La Federación Regional de Micro y Pequeñas Empresas (Fedemype) de Cochabamba cuenta con 500 afiliados.

• El sector organiza ferias y otras actividades con el objetivo de ampliar su mercado interno.

• Una de las demandas de Fedemype es la construcción de un mercado modelo para exponer de forma permanente sus productos

• El sector exige a la Aduana Nacional que cumpla con la normativa que prohíbe el ingreso y comercialización de ropa usada.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Un boliviano gana galardón en Chile por máquina innovadora

El ingeniero boliviano Marco Antonio Quinta (31 años) ganó un concurso en Chile por fabricar una máquina innovadora. El aparato permite reducir barras de acero para convertirlas en alambre, sin necesidad de someterlas al calor.

Quinta es ingeniero electrónico, titulado de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). En octubre pasado, siendo aún estudiante, participó en la XXII Jornada de Jóvenes Investigadores, que se efectuó en Valparaíso, Chile. Esta actividad fue impulsada por la Asociación de Universidades Grupo Montevideo.

En ese encuentro, Marco Antonio presentó su proyecto: un prototipo de una trefiladora seca de alambres de acero. En el concurso también compitieron 53 proyectos de estudiantes de distintas universidades públicas de la región. Quinta ganó el primer lugar en la categoría de Ingeniería Mecánica y de la Producción.

El prototipo de Marco funciona con un motor y un "variador” de frecuencias, los cuales fueron enlazados con un sistema industrial de procesos, denominado el SCADA. Gracias a este procedimiento -explica el especialista- el aparato puede ser operado a distancia.

El dispositivo es dirigido a través de una tabla de control externa y una computadora. El software que utiliza la máquina también fue elaborado por Quinta.

¿Cómo surgió la máquina?
El 2011, Marco Antonio realizó una pasantía en una fábrica de clavos y alambres en El Alto. Ahí -comenta- se le asignó la tarea de reparar un horno industrial de fundición de "tercera mano”.

Cuando encaraba la reparación, Marco percibió que ese aparato operaba mediante "controles de mando antiguos y manuales”. Fue cuando se dio cuenta que era necesario "implementar un sistema adecuado y seguro”.

Al comienzo, pesó en enfocar su proyecto de grado en la reparación del horno. No obstante, al ver la necesidad de operar "de forma segura”, cambió de parecer y apuntó su proyecto a crear una trefiladora.

Para ensamblar el modelo, el Instituto de Electrónica Aplicada de la UMSA le brindó a este ingeniero todos componentes y herramientas para que realice su investigación. Además que le permitió realizar su trabajo en el laboratorio que funciona en su sede.

"Como todo ingeniero electrónico, la parte de las conexiones, el diseño y la programación no se me hizo complicada; pero sí, la parte mecánica. No obstante, gracias a la ayuda de los docentes de la carrera la puede concluir”, añade Marco Antonio.

La propuesta de la trefiladora la presentó a los dueños de la fábrica de clavos (aún se encuentra en consideración).
"Si los dueños aceptan esta propuesta, se podría ensamblar el equipo de acuerdo a la escala requerida; pero este equipo, a pesar de que tiene partes importadas puede repararse y programarse sin necesidad de contactar o contratar a proveedores extranjeros”, menciona.

Punto de vista
Wilber Flores director del Instituto de Electrónica Aplicada
Marco pasó de la teoría a la práctica
El proyecto de Marco Antonio tiene varias características importantes que se pueden señalar. Pero quizá la más notable es que representa el paso de la teoría a la práctica.
Esto es digno de subrayar. Normalmente, la mayoría de los proyectos que se diseñan en la universidad se queda en la teoría. Marco pasó a la siguiente etapa: la implementación de un prototipo en un laboratorio. Esto se completó con una simulación, que fue todo un éxito.
A parte de haber hecho la primera parte con el modelo, Marco elaboró un sistema de control SCADA. Este procedimiento puede llegar a control de procesos mucho más grandes e incluso industriales.
Lo que hizo fue implementar a nivel de prototipo este sistema de control. Se realizó con la meta principal de aplicarlo en una fábrica de clavos, que tenía problemas en la elaboración.
El segundo objetivo fue implementar un sistema SCADA a un prototipo para que los estudiantes puedan ver el funcionamiento de este sistema.
Marco vino como un tesista y cuando entró al instituto se convirtió en un estudiante investigador. Lo que hicimos fue brindarle todas las herramientas. Tenemos el software para la parte de control, y se compró algunos elementos para que pueda armar el prototipo.