MYPES, PYMES y EMPRENDEDORES EN BOLIVIA

martes, 21 de octubre de 2014

Productores del norte potosino venden harina de oca

Harina de oca es el producto por el que apuesta Ecomalva SRL, una empresa comunitaria compuesta por productores indígenas de dos asociaciones del norte de Potosí.

“Es un producto ecológico con alto valor nutritivo y sirve para elaborar toda clase de repostería”, explica Abel Jarro, coordinador del Programa de Desarrollo Integral Interdisciplinario (Prodii). El kilogramo de harina de oca está a 15 bolivianos y la producción mensual es de 10 toneladas.

Otro producto elaborado con el tubérculo de la región andina, es el api que tiene alto contenido de calcio. La producción mensual es de cinco toneladas y se venden 200 gramos a cinco bolivianos. Ecomalva también ofrece galletas de oca, las cuales, por su valor nutritivo, tuvieron buena acogida en el mercado regional. El costo de 300 gramos es 12 bolivianos y su producción mensual es de 10.000 cajas.

Unificación

Ecomalva unifica dos gremios: la Asociación de Productores de Hierbas y Mates (Aprohima), que está compuesta por 39 socios del distrito Tomoyo de Pocoata, y la Asociación de Productores de Kawi Torko Pocorasi (Aprokat), con 26 socios del distrito Uma Uma del mismo municipio.

Los 65 productores del norte de Potosí trabajan en la transformación, distribución y comercialización.

Aprokat trabaja con la harina de oca y Aprohima oferta cinco tipos de mates: el primero es el tusawayu, hecho de una hierba aromática, bueno contra el estrés y el cansancio; el segundo, recomendable para calmar los espasmos nerviosos, es la infusión de muña (en ambos casos, las hierbas son propias del norte potosino); el tercero, el mate de manzanilla posee propiedades antiinflamatorias; el cuarto, el de hinojo ayuda a que las madres lactantes “tengan más leche”, y, finalmente, el mate de cedrón, es un “santo remedio” para los dolores de estómago, comenta Jarro.

La producción mensual de la empresa comunitaria por cada uno de estos cinco productos es de 20.000 cajas, según los productores.

En ambas asociaciones, la materia prima se produce en Pocoata y las plantas de transformación se encuentran en Llallagua.

Consolidación

Tras una década de éxitos y tropiezos, los productores de Ecomalva trabajan en la consolidación de contratos para exportar sus productos a la Unión Europea y a la Comunidad Andina de Naciones (CAN).

Mientras tanto, ofertan sus productos en farmacias y puntos de venta ecológicos de La Paz, Cochabamba, Oruro y Llallagua (Potosí), departamento en el que tienen su principal tienda de distribución.

Aprokat genera utilidades de 20.000 bolivianos al mes, mientras que Aprohima beneficia a los productores con 15.000.

Jarro explica que las estrategias desarrolladas para comercializar sus productos se enfocan en las ferias regionales. El objetivo es “sensibilizar” a las personas a que consuman productos ecológicos.

Empezaron con menos gente y reducida inversión, pero, con esfuerzo, surgieron. Aprohima cuenta con maquinaria de última tecnología, como su envasadora de mates de infusión EB12.

Aprokat no se queda atrás, porque cuenta con un molino, mezcladora, batidora, amasadora y un horno industrial, precisa Jarro.

Oca al horno o partida en rodajas para sopas ya no son las únicas formas de consumo del tubérculo, porque ahora, está disponible en harina. Tortas, galletas, api o queque son las nuevas posibilidades de degustar el manjar andino.

Proyectos ganadores

• Los dos proyectos de Ecomalva SRL fueron presentados entre un total de 217 planes similares de producción asociada, a nivel nacional, al Fondo Concursable–Incremento y Diversificación de las Exportaciones, lanzado por el Gobierno con el apoyo de la Unión Europea (UE).

• Fueron seleccionados dentro de los 31 proyectos que a principios de mes recibieron los certificados que los acreditan como ganadores, en un evento realizado en Cochabamba con la presencia de representantes del Viceministerio de Comercio Interno y Exportaciones, Promueve Bolivia y el Programa de Apoyo a la Promoción del Crecimiento y la Diversificación de las Exportaciones (Proex).



Oca

La fábrica de la harina de oca y sus derivados está ubicada en Llallagua. Para su instalación, se invirtieron 150 mil dólares.

Actualmente, Ecomalva produce galletas de sabor chocolate y vainilla, además del api de oca.

Toda la maquinaria es industrial. Con un solo preparado se puede hacer hasta mil bolsitas de galletas de 40 gramos. Cada bolsita cuesta a tan solo un boliviano.



Mates

La infraestructura y maquinaria de la fábrica de mates costó más de medio millón de dólares, inversión que se refleja en el trabajo, porque por día se elaboran 250 cajas de mate, cada una con 20 sobres, pero, si la demanda fuera más, Ecomalva está en la capacidad de incrementar su producción en 98 veces más.

El costo de los 20 sobres es a 8 bolivianos.



Capacitaciones

Prodii brinda capacitación a los socios de Aprokat y Aprohima en la promoción de sus productos. También los asesora en la organización y en conseguir financiamiento.

Pero las dos fábricas y sus trabajadores son totalmente independientes, resalta Jarro, a tiempo de mencionar que cuentan con registro sanitario y tienen “productos garantizados”.



Exportaciones

Ecomalva destina sus productos al desayuno escolar de la región potosina y lo ofrece en ferias nacionales. Su aspiración es llegar a mercados de Europa y Estados Unidos.

Los socios esperan alcanzar este objetivo porque ambas asociaciones recibirán el 80 por ciento del costo de sus proyectos. El monto de los contratos está entre los 896 mil bolivianos para cada asociación.

“Cálido y acogedor”, emprendimiento de Gema Godoy de Muñoz,

Color, forma y tamaño del edredón pueden ser elegidos por clientes de “Cálido y acogedor”, emprendimiento de Gema Godoy de Muñoz, que tras siete años de trabajo deja en los hogares cochabambinos diseños exclusivos y únicos.

“Siempre tuve afición a la costura, desde pequeña me encantaba arreglar la ropa que me quedaba grande”, cuenta la emprendedora.

Después de casarse empezó a realizar manteles, sábanas y portapapeles para su casa. Luego, decidió vender edredones y cobijas, para tener ingresos extras.

“Tengo una prima que trabaja como decoradora de interiores en La Paz. Ella me dio la idea. Me dijo: '¿por qué no haces una frazadita para cubrir los pies?, te va a ir bien'”, recuerda. Sus primeros trabajos fueron frazadas para familiares, en las que usaba la imaginación para combinar colores, formas y diseños.

Variedad

Un cobertor con imágenes de barcos para la cuna del bebé, una frazada con figuras de animales para los niños, edredones con temáticas de equipos de fútbol o cualquier otra afinidad, son algunas de las tantas ofertas de "Cálido y acogedor".

Para lograr esos diseños, Gema Godoy se nutre de ideas en revistas, páginas de Internet y los puestos de dulces de los colegios, de donde colecciona figuras y estampas infantiles, porque “es lo que más atrae a los niños”. Además, recicla afiches pasados para hacer sus moldes.

Exclusividad

“No hago dos del mismo modelo, esa es mi característica”, aclara la emprendedora, quien entrega entre dos y tres edredones por mes. La cantidad varía dependiendo del tamaño y complejidad del diseño.

No puede realizar más frazadas, porque en el día trabaja como secretaria y recién a partir de las 17:00 empieza a confeccionar.

“Hago pieza por pieza, para darle vida al diseño”, destaca. Cuando se jubile se dedicará de lleno a su emprendimiento, y para ello espera poder comprar más máquinas y contratar personal.

Sus clientes la contactan mediante familiares y compañeros de trabajo, pero desde hace un mes su página de Facebook se convirtió en una gran aliada.

“¿Hincha del fútbol? No pierdas más tiempo y ordena tu frazada personalizada con el escudo de tu equipo favorito...”, es el anuncio que pone en Facebook, acompañado de fotografías de un edredón con los monogramas del equipo San José.

El empredimiento, que nació el 2007, empezó con la máquina de coser que heredó de su madre. Ahora, con mucho esfuerzo, la familia compró una máquina industrial.

“Yo tengo frazadas para cada uno de mis hijos y todas son diferentes”, acota su hermana, Doris Godoy, quien a diario ve cómo el emprendimiento se fortalece.

Gema Godoy | emprendedora

No hago dos (edredones) del mismo modelo. Hago pieza por pieza para darle vida a mis diseños



EMPRENDEDORA COCHABAMBINA

Personal

• Nombre: Gema Godoy de Muñoz (56).

• Origen: Nació en Oruro y vive en Cochabamba desde hace 25 años.

• Estado civil: Está casada y tiene dos hijos.

• Estudios: Trabaja como secretaria en una institución del centro de la ciudad.

Económicos

• Los edredones tienen doble cara y están hechos de tela polar. El costo de una plaza y media es de 380 bolivianos; el de dos está a 430 y el de dos plazas y media a 500 bolivianos.

• Sin embargo, puede realizar trabajos más pequeños, como cobijas para bebés y edredones extragrandes para camas matrimoniales. El cliente es quien define los detalles y características.

Trazos de amor

• Sus primeros bordados los hizo gracias a la enseñanza de su madre, quien, con amor, le inculcó la paciencia y delicadeza en la costura. Luego, continuó bordando para su propia familia. Su esposo y sus dos hijos eran su inspiración

• En los trabajos que realiza a diario, su hermana mayor, Doris Godoy de Tórrez (60), le colabora. El emprendimiento poco a poco va cobijando las frías noches de Cochabamba.

• Gema Godoy comenta que junio y julio, los meses más crudos del invierno, son las fechas en que tiene más pedidos. Pero también hay mucha demanda en las fiestas de fin de año.

• "La gente aprovecha los aguinaldos para comprar o regalar los edredones", señala.

• Los interesados en diseñar sus propios edredones, frazadas o cobijas pequeñas, pueden comunicarse a los teléfonos 4461098 y 60746721. Aquellas personas conectadas a las redes sociales, pueden hacer sus pedidos por Facebook.

Patacamaya posicionará marca de panes y repostería en mercado paceño

Aproximadamente 1.000 familias, afiliadas a la Federación de Productores Agropecuarios del Municipio de Patacamaya, desarrollan estrategias para posesionar una variedad de panes y pastelería en el mercado paceño, a través de una marca regional.

Las familias participan de los proyectos Pro Bolivia, institución desconcentrada del Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural, que incluyen programas de implementación de maquinaria, equipo y capacitación en panadería, de elaboración de harinas nutracéuticas o fortificadas para apoyar el desayuno escolar y vender en el mercado paceño.

Los beneficiarios participan desde la producción primaria de papa, quinua, zanahoria y trigo, el secado y molienda de estos productos y posteriormente la elaboración de panes de zanahoria, papa, quinua y trigo, además de empanadas de queso, pucacapas, panetones y roscas, entreotros, que pretenden posicionar paulatinamente en tiendas y cafeterías de la ciudad de La Paz.

Al respecto, el director de Pro Bolivia, Oscar Alcaraz del Castillo, informó que se trata de uno de 21 emprendimientos del sector productivo agrícola, que se financian por ésta entidad en todo el país con apoyo del gobierno español con maquinaria y equipo, además de aportes de la Unión Europea para la capacitación.

La maquinaria y equipos se entregarán de manera definitiva a los beneficiarios para su administración a la conclusión de la capacitación en temas administrativos y productivos que será hasta diciembre de la presente gestión, informó la supervisora del proyecto de Patacamaya, Indira Irusta Ulloa.

Miguel Camacho, gerente de la empresa encargada de la capacitación en panadería, relato que específicamente en Patacamaya se beneficia a 21 asociaciones de productores agrícolas que envían entre 5 y 10 personas cada una, para recibir los talleres y aprender a desarrollar productos como pan, empanadas, pucacapas, panetones y otros. El 60% de las personas que se capacitan son varones.

Se busca la sostenibilidad de la organización con el uso de la panadería que está totalmente equipada con hornos, laminadora, batidora, secadora, molino y otros equipos, todos industriales, con una capacidad de producción de aproximadamente 8 quintales de harina por día.

Además de la capacitación en elaboración de productos con harina, se está apoyando a los productores en gestión de mercados potenciales para que puedan vender sus productos, por lo que se llevan muestras a mercados, supermercados y cafeterías de la sede de Gobierno.

Edson Pérez, productor de la comunidad Cauchi, beneficiario de la capacitación, destacó que se está utilizando la leche y los quesos de la región en la elaboración de los productos así como insumos agrícolas de la zona entre ellos zanahoria, papa, trigo y quinua.

“Queremos que Patacamaya se convierta en un polo productivo de desarrollo que genere ingresos y fuentes de trabajo paraque deje de ser solamente una población de tránsito y sea reconocida por su producción de calidad en tiendas, supermercados y en el desayuno escolar del municipio”, agregó.

Megumé Cota, de la comunidad de Collpa Huancarani, que produce zanahoria, haba, papa y quinua, dijo que al igual que sus compañeras le gustaría consolidar la producción y venta de harina y galletas de quinua, papa y zanahoria por lo que solicitó se continúe con los cursos de capacitación.

lunes, 20 de octubre de 2014

El Gobierno crea centros para capacitar a microempresarios

Ahora desde el Estado se apunta a crear instancias para capacitar y dar asistencia técnica a emprendedores de cuatro departamentos del país. Hasta el 15 de diciembre de este año se entregarán seis Centros de Innovación Productiva (CIP), según información proporcionada por PRO Bolivia.
El director de esta instancia estatal, Oscar Alcaráz del Castillo, comenta que se partirá de un proceso de investigación de necesidades de los medianos y pequeños productores. Una vez identificadas éstas, se procederá a la capacitación de los solicitantes. Este proceso será posible ya que se suscribieron convenios con las universidades públicas de La Paz, Potosí, Cochabamba y Santa Cruz.

"El Gobierno busca ayudar a micro y pequeñas unidades productivas (consideradas importante motor del desarrollo en Bolivia), a ser competitivas en el mercado produciendo más y mejor”, agrega la autoridad.
Las sedes de estos proyectos estarán en el municipio de San Buenaventura (madera) y en la ciudad de El Alto (textiles y madera) en La Paz, en Cochabamba (cuero), Potosí (textil) y en San José de Chiquitos, y San Ignacio de Velasco (madera) en Santa Cruz.

Se buscará fortalecer el cambio de la matriz productiva de estos sectores de una economía primaria, basada en explotación de recursos naturales, a una industrial de elaboración de productos con valor agregado. La duración de las capacitaciones y talleres variará dependiendo las necesidades de aprendizaje.
Dos CIP en desarrollo
El primer centro en inaugurarse fue el de cuero en Cochabamba el pasado 6 de octubre . Según Alcaráz, este centro brindará servicios de capacitación especializada, investigación, desarrollo e innovación de productos, diseño computarizado, cortado y armado de piezas de cuero para más de 3.000 unidades productivas de ese departamento.
Según datos del Ministerio de Desarrollo Productivo el sector manufacturero del cuero aportó con 558 millones de bolivianos, los cuales fueron directamente al Producto Interno Bruto (PIB) del país en 2013. Además, en la pasada gestión se registró la existencia de 3.414 unidades productivas en este rubro.
"Ahora no es un tema de tamaño que las empresas pequeñas no puedan competir porque la maquinaria está a su disposición, y ya no tienen nada que envidiar a las grandes”, dijo la ministra de Desarrollo Productivo y Economía Plural en la ocasión.
El CIP de cuero funcionará con 15 equipos de alta tecnología, entre los cuales destacan una cortadora láser y un equipo de diseño computarizado de productos de cuero que son, según una publicación de esta instancia gubernamental, únicos en Bolivia.
La inversión total para este centro en Cochabamba fue de 4,3 millones de bolivianos. Otro de los proyectos que tiene un alto porcentaje de avance es el de San Ignacio de Velasco, donde se trabajará la madera de forma legal y sostenible.
En este CIP se capacitará a miembros de las comunidades indígenas de la región y a responsables de la transformación de la madera en temas legales, gestión ambiental, organización, comercialización y acabado de trabajos. En dicho centro también se realizarán investigaciones para identificar, por ejemplo, nuevas especies maderables en la zona.
"Se aspira a mejorar considerablemente los ingresos de indígenas, que son los propietarios de la madera así como de los artesanos y carpinteros”, destaca el coordinador de Desarrollo Sectorial de Pro Bolivia, Gonzalo Gómez.

Áreas de formación
Textil En el CIP de El Alto y en el de Potosí se capacitará a personas en el ámbito de textil camélido.
Madera En el CIP de El Alto, en el de San buenaventura (La Paz) y en el de San Ignacio de Velasco (Santa Cruz) el objetivo es trabajar con el sector maderero.
Cuero El CIP de Cochabamba es el único dedicado a los trabajadores en cuero.

Alteños emprendedores en agropecuaria urbana

Vecinos de cuatro distritos urbanos del sector Norte de El Alto presentaron lo mejor de su producción en agricultura urbana y crianza animal.

Los emprendedores se reunieron en pasados días en la novena Expo-feria de Agricultura Urbana y Seguridad Alimentaria donde además se demostró el rescate de la crianza de Chinchilla, una especie extinguida en el altiplano.

“Son sus parientes muy cercanos de la vizcacha y hace 100 años que vivían en el altiplano pero fueron extinguidos por su piel que es muy valiosa y en la actualidad se llega a efectuar su crianza sólo en cautiverio”, explicó Guillermo Ríos, uno de los responsables de la Asociación Productores Agropecuarios Chinchilla Andina.

Tomando en cuenta que este animal anteriormente vivía en el altiplano, la crianza de esta especie no es identificada como dificultosa en la urbe alteña, por el contrario, al ser adecuado el medioambiente se favorece su proceso de crianza.

Sin embargo, los productores aseguraron que la única dificultad que observan es que deben implementar una adecuada alimentación, por lo que se ven obligados a importar productos de Argentina para que puedan los animales gozar de una alimentación balanceada con la finalidad de que la piel mantenga su calidad. Asimismo, se aclaró que en el país vecino existen proyectos de productores de Chinchilla.

Además, se aclaró que la Asociación busca para el próximo año adquirir la maquinaria adecuada con la finalidad de poder responder a la alimentación de esta especie.

Actualmente, el proyecto de crianza de chinchilla en la urbe alteña cuenta con 900 ejemplares y se busca que dicha cantidad pueda incrementarse a más de 1.500, con la finalidad de poder aprovechar el producto con la venta a curtiembres.

Los productores de Chinchilla ofrecen a Bs 1.200 cada ejemplar junto con asesoramiento gratuito con la finalidad de que la población pueda mantener dicho ejemplar como mascota o con algún objetivo productivo.

CONEJOS

En la feria, vecinos de otros barrios alteños, como Heriberto Castillo de la zona Villa Tahuantinsuyo, pudo demostrar sus mejores ejemplares de conejo cuyes, los cuales se alimentan con cáscaras de papa, cebada, alfa alfa y afrecho, permitiéndoles tres meses para el proceso de reproducción y con un tiempo de vida de dos a tres años.

Las crías de conejos cuyes son ofrecidos en Bs 50, los cuales pueden ser obtenidos para producción y consumo de su carne o sólo como mascotas.

Franz Ramos, de la zona Huayna Potosí, dio a conocer que en la actualidad tienen cerca de 100 cuyes que viven al interior de un cubículo, donde un macho convive con cinco hembras, fuera de la sala de partos o el ambiente donde las crías deben desarrollarse mientras están en proceso de lactancia juntos sólo con su madre.

Jonathan Cadima, quien vive al lado del aeropuerto y se dedica a la cría de conejos de castilla, aseguró que realiza esta actividad con un objetivo de recreación y no así con fines comerciales, esto ante la falta de incentivos por parte de instituciones o del propio Municipio que promueva la producción agrícola urbana en la ciudad de El Alto.

“Estas autoridades debieran ser las principales en apoyar a los vecinos incentivando en las ferias, con la finalidad de que se pueda promover una cultura de la producción en la ciudad de El Alto, porque en nuestras casas nuestra mayor dificultad es, por ejemplo, tener servicios básicos adecuados y una inyección económica para apostar por este rubro”, remarcó Cadima.

Asimismo, aseguró que la venta de un par de conejos castilla puede llegar a tener un costo de Bs 500 ya que éstos serían ejemplares mejorados.

FERIA

Los productores se reunieron en la novena Expo-feria de Agricultura Urbana y Seguridad Alimentaria desarrollada por la organización Formación Capacitación para la Participación Ciudadana (Focapaci) donde también se presentó a la venta hortalizas, jugos de verduras, elaboración de pan y queques con verduras.

En tanto que personal capacitado realizaba el pesaje, y estudio de cada una de estas especies con el propósito de incentivar la producción con la entrega de comida por quintales, para que los vecinos mantengan la producción de estos animales.

domingo, 19 de octubre de 2014

Premian emprendimientos de mujeres agricultoras de Caracollo

El Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras mediante el Programa ACCESOS, premió emprendimientos económicos y el concurso de mapas parlantes que beneficia a 4 mil mujeres de 1.120 familias de 56 comunidades con Bs. 398.214. “Estamos soñando con tener vacas lecheras, solo tenemos criollas, y una procesadora de lácteos, queremos agradecer al gobierno dijo Sonia Santos del municipio de Caracollo del Departamento de Oruro.

“Las mujeres tenemos que tener estos incentivos, los hombres pueden salir de la casa, como mujeres no podemos, el programa de Inclusión económica para familias y Comunidades Rurales (ACCESOS) nos permite soñar con más oportunidades, agregó Santos. Indicó que por primera vez, como una verdadera familia se reunieron para construir mapas parlantes, en donde “hemos soñado y planificado nuestro futuro”, destacó.

A su turno el Viceministro de Desarrollo Rural y Agropecuario, Víctor Hugo Vásquez premio 5 emprendimientos económicos de apoyo a la producción de leche, quinua y textiles. “Existe primer, segundo, tercer, cuarto lugar pero todas las comunidades reciben premios por su esfuerzo en construir sus mapas parlantes incentivando a la organización del fortalecimiento productivo local”, acotó. Resaltó que no sólo llegaron a hablar, sino que entregaron recursos a nombre del gobierno del estado plurinacional y “estaremos por 5 años, con el programa ACCESOS”, a tiempo de anunciar el lanzamiento de concursos familiares y comunales.

martes, 14 de octubre de 2014

M.Ch. revitaliza su fábrica de conitos para helados

Tiene 23 años, estudia derecho, vive casi junto al puente de La Tamborada. Se llama John Moisés Choque, como su padre Moisés Choque, nombres cuyas iniciales M. Ch. dieron la denominación a la pequeña factoría de galletas, barquillos y conos para helados, un proyecto con el que la familia busca salir adelante.

Pero John ha dado un paso más. Presentó su proyecto al concurso EmprendeIdeas 2014, organizado por la Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce), y aunque no logró el primer lugar, sí se hizo merecedor de un capital semilla de 15 mil bolivianos con el que puede dar un empujón a su emprendimiento.

En realidad, la empresa es un sueño de larga data. Según refiere la familia, fue el padre quien desde niño había trabajado en empresas de helado, donde aprendió el oficio, pero ya de mayor se hizo transportista hasta que hace unos siete años decidió volver a comenzar con el negocio de los barquillos y cucuruchos.

El padre sacó un crédito del banco, compró una matriz argentina para un aparato pequeño que incluye un pequeños horno de barquillos y él mismo habilitó en la estructura los moldes y otros accesorios.

Algo parecido hizo con otra máquina, la de cucuruchos, aunque su aporte fue mayor en este último caso. Además, a diferencia del primer hornillo que funciona a electricidad, el de cucuruchos, trabaja a gas.

Aun así, con todas las improvisaciones, John calcula que cada una de esas máquinas, con las que actualmente trabaja casi de forma artesanal unos tres quintales de harina por día, puede valer perfectamente unos 15 mil dólares.

Un monstruo de máquina

Pero la mayor inversión no fue ésta, sino una enorme máquina de dos metros de alto por unos cinco de largo (como un pequeño vagón de tren), con la que se podría procesar de forma automática unos seis quintales por día.

Este monstruo de máquina fue comprado de segunda mano por más de 100 mil dólares. Toda una puesta empresarial. El problema está en que se trata de una máquina a la que le faltan accesorios y sólo existen tres de éstas en Bolivia, según cuenta John, por lo que ha sido otra tarea quijotesca ir completando el equipo lentamente, durante más de medio año. Las últimas pruebas realizadas han dado buenos resultados, por lo que John cree que muy pronto ya podrá ponerla en operación.

Esta máquina representa una esperanza para empresa, pues aunque es una delicia observar cómo van saliendo los barquillos calientes de las máquinas pequeñas en menos de un minuto, la máquina grande podría reducir el trabajo a menos de la mitad del tiempo y duplicar la producción.

Y en eso consiste precisamente el proyecto que le valió un premio en EmprendeIdeas. Impulsar la empresa, demostrar que es sostenible, que no será una más de esas pequeñas empresas de barquillos que abren y cierran al día siguiente. En eso está.

PERFIL

Familia

• M.Ch. es una microempresa familiar cuyo rumbo fue abierto por Moisés Choque (padre) y toma un reimpulso con John, hijo. En el emprendimiento también participa el hermano menor Leonardo.

• El resto de las seis personas son empleados.

• Pese a que busca sacar adelante la empresa, John no deja de lado los estudios y avanza su carrera de derecho en la Universidad Mayor de San Simón (UMSS).

• Tiene mucha ilusión en el emprendimiento, sabe que van por buen camino. Han pagado la mitad del crédito adquirido para comprar las máquinas.

• “Incluso estamos pagando esta casa”, refiere al mostrar la vivienda en la que viven y en cuyos ambientes instalaron la factoría.

Cifras

• Cada día, la familia Choque procesa tres quintales de harina, de procedencia argentina, en un trabajo que, en su fase de elaboración, comienza a las 5:00 y concluye a las 15:00 (después vendrá la distribución).

• La máquina de barquillos produce seis cajas por día, cada una de 3.640 unidades. El precio de cada caja es de 220 bolivianos.

• La máquina de cucuruchos produce 13 cajas por día. Cada caja en este caso contiene 300 unidades. La caja cuesta 70 bolivianos.

• En cuanto a la distribución, la familia Choque logró acomodar su producto en La Paz, Oruro, Potosí y Chuquisaca, incluso tiene referencia de que uno de sus compradores logró hacerlo llegar a Perú. Sin embargo, aunque parezca increíble, el único mercado al que no logró ingresar es Cochabamba.

• Para proseguir con cosas increíbles, su competencia tampoco es otra empresa local, pues según refiere John Moisés Choque, en la región sólo hay pequeñas iniciativas intermitentes que un día abren y al otro cierran. La competencia real viene de una empresa cruceña.