viernes, 28 de abril de 2017

Senado sanciona proyecto de ley para incentivar a micros y pequeñas empresas

Con el objetivo de potenciar, fortalecer y desarrollar la actividad productiva en el país, la Cámara de Senadores sancionó hoy el proyecto de Ley 195 de apoyo a las micros y pequeñas empresas.

La norma tiene por objeto potenciar, fortalecer y desarrollar a las Micro y Pequeñas Empresas, estableciendo políticas de desarrollo, apoyo en la comercialización, procesos de registro e incentivos al consumo y la promoción de bienes producidos por las micro y pequeñas empresas, en el marco de la economía plural, priorizando estructuras asociativas, orientadas a mejorar la calidad de vida y el Vivir Bien.

El documento, que contiene 27 artículos, dos Disposiciones Transitorias y una Disposición Final se aplica a las micro y pequeñas empresas productivas en todo el territorio boliviano, según informó un boletín de prensa de la Cámara Alta.

Asimismo, indica que el Estado, a través del Ministerio del ramo, implementará un sistema de registro único para certificar y/o acreditar a ese sector, constituyéndose en un mecanismo necesario y suficiente para su funcionamiento legal comercial dentro del Estado.

De la misma forma, el Ministerio de Desarrollo Productivo implementará un sistema de información productiva que permita la recopilación, sistematización, análisis y difusión de información productiva pertinente y oportuna, para la generación de políticas públicas, programas y proyectos de apoyo al sector.

Por otro lado, se crearán los Centros de Tecnología e Innovación Productiva, que son instancias públicas o privadas especializadas que tienen la función principal de facilitar el acceso de tecnología, implementar investigación y desarrollo, y realizar la transferencia a los productores de un rubro o complejo productivo especifico, priorizando a micros y pequeñas empresas.

Crisis, cuando vender en la calle es la “salvación”



Constantino Vicente tiene 57 años de edad, está casado y es padre de tres hijos que se encuentran estudiando en la universidad.

Él es comerciante desde sus 30 años, recuerda que le costó mucho lograr un negocio establecido en la zona de La Loma, donde vende cristalería, artefactos electrodomésticos, vajillas y ese tipo de artículos para el hogar.
Sin embargo, debido a la falta de movimiento económico y a la poca venta que se registra desde hace ya varios años, su cabeza no para de maquinar ideas para hacer frente a la crisis que “nunca antes” vivió. La alternativa que más se perfila es la de dejar su espacio, su local de venta y retornar a las calles como vendedor ambulante.
La deducción es simple y clara, las ventas no alcanzan para pagar cada mes el alquiler de un local de 3x4 metros aproximadamente y que por esa zona cuesta entre 1.000 y 1.200 bolivianos. A eso, se suma el hecho de que al ser negocios legalmente establecidos, deben pagar impuestos, patentes municipales y cumplir con todos los requisitos que exige la ley. Por lo que al hacer cuentas, los números no cuadran y el panorama no resulta favorable para ellos.
Vicente asegura que la situación está “complicada y difícil” y es que además de los problemas antes descritos, sus hijos están en la universidad y “el recreo que hay que darles ya no es como antes, en la U el recreo es de 10 bolivianos para arriba”, dice.
Su mirada guarda nostalgia, la que se agudiza al ver a su negocio caerse, aquella fuente de trabajo a la que le dedicó la mitad de su vida, “me duele”, asegura y se queda callado por unos minutos.
Pero más le preocupa el no saber qué camino seguir, sobre todo porque a sus 57 años, él dice estar “consciente” de que a su edad ya no conseguirá otro trabajo, por lo que en lo único que puede pensar es en aminorar los gastos y ahorrar todo lo posible para sobrevivir con las pocas ventas que genera su actividad.
“Nunca me ha pasado algo así, pero sé que no hay circulante, hay mucha competencia, aumentaron los comerciantes y no hay fuentes de trabajo. Aunque los hagamos estudiar (a sus hijos) no hay laburo y uno a qué se va a dedicar, se dedican a manejar taxis, al comercio, no es fácil conseguir trabajo”, añade.
Lo que cuenta Constantino no sólo le sucede a él, de hecho el grupo del que él forma parte, la Asociación de Comerciantes Corazón de Jesús, donde están afiliadas 45 familias dedicadas a la venta en aquella zona de La Loma, pasa por el mismo problema. Por lo que sus integrantes piensan de la misma manera y la idea de retornar a las calles parece ganar cada día más adeptos en ese grupo.
Cristina
Cristina Arenas tiene 47 años de edad, es casada, tiene tres hijos de los cuales dos se encuentran estudiando en la universidad. Al igual que Constantino, ella se dedica al negocio en esa parte de la ciudad y lo hace por lo menos 20 años.
Explica que vende artículos de cristal desde que empezó con el comercio y recuerda que en aquellos años los productos que vendía “salían” y el negocio daba para vivir dignamente; sin embargo, en la actualidad, su familia debe pasar privaciones pese a que ella se dedica al negocio y su marido maneja taxi para aumentar los ingresos de su familia.
Recuerda que en sus inicios, por muchos años, ella vendía su mercadería también en La Loma, pero sentada en la calle. De hecho, dice que fue mucho el esfuerzo, el trabajo y la apuesta que hicieron para mejorar hace tres años su comodidad, sentirse más seguros y llegar a alquilar un ambiente para instalar su negocio. Empero, hoy sufre con el sólo hecho de pensar que tiene que volver a la calle.
“Yo vendía en la acera de la calle Corazón de Jesús y Hermanos Rojas, en plena esquina con mi marido. Él se iba a la feria y yo me quedaba aquí, porque antes no había muchos vendedores de cristalería y se vendía bien. Todo lo traíamos de Oruro, pero ahora no hay venta, vacío está. Yo estoy en este local desde hace tres años y el alquiler son 1.200 bolivianos haya o no haya venta; así que está como para dejar el local porque la plata no alcanza para el alquiler”, dice.
Consultada sobre en qué porcentaje bajaron las ventas, no se anima a dar una cifra, pero sí asegura que antes se ganaba dinero y éste alcanzaba hasta para viajar a Oruro y traer mercadería, cosa que ahora es prácticamente imposible. De hecho, dice que ni con la ayuda de su marido, quien trabaja de taxista, se puede igualar a los ingresos de antes, lo que a su entender es un reflejo claro de que la crisis aún no se supera.
Pero quien sí se animó a dar una cifra del bajón de las ventas es su compañero, Constantino, quien afirma que la venta de productos redujo hasta en un 60 por ciento. Dice que las personas pasan por los puestos a preguntar en menor intensidad que antes, pero sólo se quedan ahí y no efectivizan la compra.

La tercera edad
Asunta (nombre ficticio) no quiere salir a la luz pública, pues teme que sus hijos la reprochen. Tiene 73 años de edad y si bien sus herederos ya son mayores y viven por su cuenta, todavía apoya a dos de ellos en su carrera universitaria. Ella es afiliada a la asociación y vende desde hace 35 años en la misma esquina artículos y ropa de cama, así como también mochilas para niños y otro tipo de artículos pequeños.
Pasaron 20 minutos de las 18.00 horas y dice con mucha tristeza que durante todo el día no logró vender nada, algo que ya no le sorprende, pues es algo que últimamente le toca vivir seguido. Lo que le queda en el recuerdo son aquellos años cuando el negocio sí rendía y lo menos que vendía eran 500 ó hasta mil bolivianos por día.
Para Asunta, el vender o volver a la calle ya no es una opción por su edad avanzada. De hecho, pese a que es viuda y contrató a una ayudante para que la colabore con las ventas, no cree que sea posible su retorno a las calles. Dice que sólo le queda perseverar en su local de trabajo y esperar que las cosas mejoren con el tiempo.
Asegura que la situación por la que atraviesan, además de la crisis económica departamental, se debe también a la competencia existente. Para Asunta, una de las principales causas para el bajón de las ventas en aquella zona de la ciudad, son las ferias barriales, donde según ella asisten las personas para proveerse de lo que necesitan y así ya no les es necesario ir hasta los negocios para comprar.
De esta manera Asunta, Cristina y Constantino reflejan la compleja realidad por la que atraviesa un grupo de personas que son parte de la ciudad. La situación de los comerciantes de la Asociación Corazón de Jesús no es aislada y de hecho, es el acontecer de todos los comerciantes de este lugar que ponen en sus autoridades y empresarios, las esperanzas de un futuro mejor.

ALGUNAS MUESTRAS DE LA CRISIS EN TARIJA

Comercio
La ejecutiva de la Federación Departamental de Gremiales de Tarija, Adriana Romero, dio a conocer que el comercio informal en la calles de Tarija incrementó en un 30 por ciento a febrero de este año. El 2016 tenían 8.000 afiliados en la ciudad y ahora sobrepasan los 10.000

Empresas
El 2016 se registró el mayor número de cierre de empresas de los últimos seis años en Tarija, según un informe de Fundempresa. Las de venta por mayor y menor, constructoras, de servicios profesionales, manufactureros, de alojamientos y comidas, fueron las más afectadas.

Acciones en lo público
Conscientes de la paralización económica en el departamento, la Gobernación de Tarija gestiona un crédito de 700 millones de bolivianos para reactivar e iniciar más de 80 proyectos paralizados. Las autoridades esperan que con ese dinero se reactive la economía departamental.

jueves, 27 de abril de 2017

Jóvenes emprendedores serán capacitados

Con el fin de fortalecer la formación y generar motivación en los jóvenes emprendedores alteños, la Alcaldía brindará capacitación en áreas referidas a la tecnológica, textiles y la producción de alimentos.

“Estamos realizando un encuentro de emprendedores donde ellos podrán identificar y desarrollar los emprendimientos propios”, dijo el director de Competitividad e Innovación de la Alcaldía de El Alto, Carlos Lima.

Explicó que en el encuentro, a realizarse mañana, los jóvenes emprendedores intercambiarán conocimientos con tres empresarios exitosos como ser: el fundador de Industrias “Majota”, Víctor Taborga; la fundadora de “Nanay SRL” productora de prendas de vestir de llama y alpaca, Patricia Maldonado; y en tecnología, la ingeniera en sistemas Daniela García.

Esta iniciativa estará orientada a los estudiantes de sexto de secundaria, universitarios y jóvenes interesados en emprender un negocio.

El propósito es brindarles herramientas que les permitan desarrollar actividades productivas innovadoras. “Este en un programa que busca estimular la articulación productiva a través de la ejecución de proyectos que generen producción y empleo”, finalizó.

miércoles, 26 de abril de 2017

Mypes: 'No tenemos cómo pagar un incremento, apenas cubrimos el costo de producción'

A pocas horas de que el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB), se sienten a negociar el incremento salarial, surgen críticas de los diferentes sectores, que ven una imposición del centralismo hacia el empresariado de pagar este beneficio sin consensuar con ellos.

Maclovio Choque, representante de la Federación de la Micro y Pequeña Empresa, manifestó que el Gobierno no debería imponer el incremento, salarial, toda vez que esto tiene efectos negativos, como la pérdida de fuentes laborales. "El Estado debería considerar que la economía del país no está bien, no tenemos cómo pagar un incremento porque apenas cubrimos el costo de producción, esto nos obliga a retirar personal", aseveró.

"Es un despropósito absoluto, no convocar al sector empresarial del país, siendo que somos el principal generador de empleos, aparte que por derecho nos corresponde ya que somos parte de la Constitución Política del Estado, además hay un convenio de la OIT que obliga a las partes a sentarse y escucharse y nosotros tenemos entendido que es el Gobierno quien tiene la responsabilidad de tomar la decisión final", dijo Ronald Nostas, presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB).

Consideran un abuso del gobierno. El economista Javier Paz García, manifestó que el Gobierno comete un abuso al imponer el incremento salarial, apoyándose en la ley para cometer algo injusto, por lo que lo califica como un "robo", toda vez que el Estado dispone de recursos que no le pertenecen. "Es una intromisión, una violación de un acuerdo entre partes, porque cuando se contrata a una persona hay un acuerdo voluntario y lo que hace el incremento salarial es violentarlo, esto independientemente si es bueno o malo para la economía, es algo injusto e incorrecto", dijo el economista, a tiempo de agregar que el Gobierno, ni los sindicatos tienen el derecho de decidir qué hacer con la plata de los otros, refiriéndose a los empresarios privados.

Silvia Quevedo, Presidente de la Cámara de Mujeres Empresarias (Camebol), indicó que no solo el incremento salarial les afecta al sector microempresarial, si no también las cargas sociales que deberían ser responsabilidad neta del Estado y no así del empleador.

martes, 25 de abril de 2017

La recuperación de América Latina en manos de jóvenes emprendedores

La desaceleración que actualmente viven las economías latinoamericanas, derivada de las condiciones macroeconómicas, está poniendo en riesgo el progreso social, político y económico que la región logró construir en la última década. Sin embargo, la esperanza de regresar al camino del crecimiento podría estar en los jóvenes emprendedores, confía la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).

La edición 2017 del informe Perspectivas Económicas de América Latina, que elabora el organismo cada año, dedicó el análisis a las oportunidades y retos para apuntalar el emprendimiento, ya que una cuarta parte de la población total de la región (163 millones) son jóvenes de entre 15 y 29 años.

"Detectamos que los tres mayores desafíos, que son el de productividad, inclusión social y gobernanza, pueden significar un avance con ayuda de ellos a través de nuevas ideas”, afirmó el jefe de la Unidad de América Latina y el Caribe del Centro de la OCDE, Ángel Melguizo.
El experto agregó que, aunque los países emergentes continúan siendo el motor de la economía mundial, los de Latinoamérica apenas aportan entre 5% y 10% en comparación con China e India, que acaparan más de la mitad. Y, pese a que la región soporta "muy bien” la volatilidad del exterior, el esfuerzo no alcanza para reactivar los motores de crecimiento, por lo que habrá que afrontar aquellos retos.

"Los jóvenes deben y pueden ser un elemento central para esta recuperación con más crecimiento, más inclusión y mayor confianza en las instituciones”, indicó Melguizo.
Nuevas generaciones
De acuerdo con datos del informe, entre 2015 y 2020 será el quinquenio en el que más jóvenes vivan en América Latina, por lo que la organización urge a implementar políticas públicas y programas que beneficien a las nuevas generaciones y las incentiven a generar el cambio, ya que actualmente cuatro de cada 10 trabajan en la informalidad o no estudian ni trabajan.

"Esa juventud que es nuestra apuesta está desperdiciada”, consideró la directora del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), Moira Paz, y coincidió en que la creación de programas donde la juventud sea incluida "hablará de un futuro y de una menor dependencia a las exportaciones de materias primas”.

Por su parte, la senadora mexicana y presidenta de la Comisión de Igualdad, Diva Gastelum, pidió no descuidar la brecha de género, ya que las mujeres aún continúan presentando menores oportunidades de crecimiento en el campo laboral.

"Los jóvenes quieren dinero, prestigio, sentido de pertenencia, pero lo quieren encontrar muy rápido”, otro factor que los aleja de querer emprender o iniciarse en la formalidad.

Melguizo advirtió que esto es un llamado a la acción, pues la ventana de oportunidad se está terminando. Sin embargo, confía en que el tiempo que queda podría ser suficiente para acelerar la implementación de más políticas de competencias y habilidades que impulsarían sectores clave, como el de tecnología o de manufacturas avanzadas, para dar el salto definitivo al crecimiento.

Sugerencias de la organización

El reporte de la OCDE emitió algunas recomendaciones, como el seguir impulsando la educación secundaria y superior en disciplinas de ciencia y tecnología (STEM, por sus siglas en inglés), pues la cobertura educativa en este rubro en América Latina es de sólo 25%, comparado con China (más del 50%).

También recomienda expandir los programas de competencias y habilidades con más financiamiento del que actualmente pudieran ofrecer.

"Sólo tendrán mayor impacto los que escuchan al sector productivo”, aseguró Melguizo.

La OCDE detectó alrededor de 20 programas que funcionan de esta manera, como Jóvenes con Más y Mejor Trabajo (Argentina), iNNpulsa y Ruta N (Colombia), Pronatec (Brasil), Startup Perú, Startup Chile y el Fondo Nacional Emprendedor (México).

Finalmente, entre otras recomendaciones, propone realizar un seguimiento sistemático a la implementación de este tipo de programas para determinar su funcionamiento o en su caso adaptación según las condiciones de los tiempos.

"Se trata de las primeras generaciones que han crecido en democracias, que se formaron con tecnología. No podemos seguir orientando políticas pensando en los trabajos de hoy. Quizá no sepamos cuáles van a existir, pero sí sabemos qué clase de competencias requerirán”, puntualizó Melguizo.

Joven emprendedor aconseja a su generación no tener miedo al fracaso

A sus 21 años de edad y con un proyecto que ha presentado a escala mundial en Sudáfrica, el boliviano Joaquín Villavicencio aconseja a los jóvenes que como él tienen una idea en mente dejar de lado el miedo al mal llamado "fracaso” y arriesgarse a llevar esa idea a la acción.

Para Villavicencio el apoyo incondicional es esencial a la hora de dar ese salto, aunque asegura que la confianza en uno mismo es lo principal.

"¿Por qué un joven emprendedor es más importante que un empresario”, cuestiona, "porque el joven se arriesga, el joven no mide límites, sin embargo, hay personas que tienen mayor experiencia y que ya tienen la cabeza cerrada”.

"Prefiero llegar a una edad donde pueda casarme y tener hijos, pero con estabilidad sabiendo que he fracasado más de 700 veces, a mi temprana edad, que fracasar después y que eso suponga una carga más encima” apostilla.

Movido por la curiosidad y la necesidad de ayudar a los jóvenes, Villavicencio desarrolló para la universidad un proyecto de start up que combina universidades y empresas a través de un sistema de rankeo. A través de este sistema los estudiantes pueden valorar a las empresas en base al ambiente laboral, las condiciones o el aprendizaje y las empresas pueden valorar a los estudiantes según su desenvoltura o su coeficiente intelectual, conformando así un sistema de calificaciones determinante a la hora de recibir ofertas de unos y otros.

"Haciendo un análisis yo veía que sólo el 5% de los jóvenes realmente obtenían los trabajos para los que habían estudiado, y el promedio de jóvenes acá en Bolivia son el 40% de la población. El otro 35% estaba descontento, en trabajos que no habían aplicado”, explica.

Para Villavicencio, quien se considera una persona carismática, una necesidad es una oportunidad, aunque matiza que sólo la persona observadora es la que puede ver de pequeños defectos, grandes ventajas.

"El emprendedor nace: o bien porque tuvo algún choque personal o por necesidad. Cuando una persona tiene una necesidad y empieza a pensar por qué no hay esto, por qué no hay lo otro o también porque ve las deficiencias que, por lo general, una persona cómoda no ve”.

El mundo de las ideas

Papel y lápiz son dos herramientas básicas que uno necesita a su alcance cuando una idea merodea por su cabeza, porque como señala Villavicencio, "puedo tener una idea grandiosa, pero si no la escribo o no la tengo en un lugar donde pueda verla otra vez esa idea puede volar, porque las ideas van y vienen”.

El joven también considera necesaria la presencia de una persona que pueda asesorar y ayudar a estructurar la idea, ya que ésta es muy "abierta”.

Asimismo, la personalidad es muy importante a la hora de transmitir una idea y poder convencer a los demás de que es buena y, para ello, se necesita de una red de contactos que quieran oirla para que, finalmente, puedan ayudar con el financiamiento.

Principales riesgos

"Bolivia es uno de los países que más emprendimientos tiene, pero no son sostenibles. Hay mucha gente que realmente tiene ideas muy importantes que se las podría explotar pero hay factores como el financiamiento, las determinaciones políticas, entre otros que a uno no lo dejan seguir adelante”, argumenta.

Por su experiencia, Villavicencio explica que los principales riesgos de emprender a temprana edad son la falta de seriedad con la que te toma la gente y la dificultad para obtener financiamiento.

En cuanto a la búsqueda de capital, el entrevistado considera "muy esencial” probar la idea en el mercado. Esto ayuda a ver qué personas están interesadas en la misma y, asimismo, proyecta una visión a futuro de cómo puede progresar.

Pero, a pesar de los obstáculos que puedan aparecer, el joven tiene claro que los hilos que manejan la evolución de cualquier proyecto es la manera que tiene esa persona de ver las cosas.

"Moviendo contactos, la pasión, la manera en la que vemos las cosas nos pueden llevar mucho más lejos que cualquier problema que pueda surgir”, manifiesta con una sonrisa.

"Cuando uno sabe lo que quiere es más fácil transmitirlo a las personas. Se trata de motivación personal, crecimiento y confianza. Cuando uno tiene alguna necesidad, o problemas o realmente no sabe qué hacer con su vida es cuando uno crece”.

Una oportunidad para los demás jóvenes

Joaquín Villavicencio estudia Creación y Desarrollo de Empresas en la Universidad Católica Boliviana, ha trabajado para la organización Red Universitaria de Jóvenes Emprendedores, una organización afiliada a la red Bolivia Emprendedora.

Su trabajo en la Red Universitaria de Jóvenes Emprendedores le permitió conocer de cerca las necesidades que tenían los jóvenes, y fue esa la razón que le llevó a desarrollar para una de sus asignaturas en la univesidad un proyecto de start up centrado en la combinación de universidades y empresas, donde los valores primordiales a tener en cuenta por parte de ambas entidades fueran los humanos.

"Yo decidí crear esta plataforma porque vi que era necesario. Me encontraba en un ambiente donde lidiaba con jóvenes que realmente tenían ideas increíbles, pero nunca consiguieron el apoyo de los demás. También había chicos que cuando salían de la universidad no tenían un norte, porque no habían desarrollado ciertas habilidades. La idea por la que realmente emprendí este proyecto fue para ayudar a los jóvenes”, explica.

Su desempeño en esta red y su curiosidad por las ideas emergentes le permitieron conocer más sobre el mundo de los emprendedores, y fue así como conoció el Global Entrepreneurship Congress (GEC), un congreso mundial de empredimiento que se celebra anualmente y que este año tuvo como sede Johannesburgo, Sudáfrica. Allí se reunieron alrededor de 8.000 personas del mundo de los negocios y las inversiones, entre ellos Villavicencio, que fue en representación del país junto a otros tres bolivianos.

El joven entró como invitado a start up huddle, una de las ramas de la organización para emprendimientos emergentes.

En su empeño por ayudar a los jóvenes emprendedores de su país Villavicencio trabaja, junto a la universidad Católica, la posibilidad de traer a Bolivia la comunidad start up huddle de aquí a unos años y, como meta más ambiciosa, el congreso mundial.

"Yo quiero, a través de esta organización, darle una oportunidad a los jóvenes, ya que tienen ideas mucho más radicales, más fuertes, y van hacia un impulso más elevado. Y moverles el chip para que en vez de que trabajen para una empresa trabajen para ellos mismas, es muy importante, y es una manera de proliferar a todos los jóvenes”, afirma.

Con un espíritu emprendedor, Villavicencio anima a los jóvenes de su país a no marcarse objetivos a corto plazo y a desarrollar ideas que los lleven a adentrarse en la aventura de montar sus propios negocios.

"Hay bastantes proyectos que se pueden mejorar, y otros que se pueden patentar. No pienses en entrar a una empresa, piensa en entrar en tu propio negocio y que tu propio negocio se pueda expandir. Lo que me gustaría es que los jóvenes puedan aportar más a Bolivia de lo que lo están haciendo ahora porque es muy mínimo el aporte”.

Aún así, se muestra esperanzado porque "de pequeños pasos se crean cosas grandes”.

domingo, 23 de abril de 2017

Humberto Baldiviezo Rivera: “Estamos ‘avasallados’ de ropa china y manufactura usada”

Asegura que la internación de mercancía por la mínima cuantía genera un ingreso masivo e ilegal de ropa, calzados y otros productos por las fronteras con Chile y Perú. Plantea una
cumbre de reconversión productiva para identificar el problema estructural sectorial



Consume lo nuestro, con sello Hecho en Bolivia, debe ser una expresión de orgullo y de amor propio en la población nacional. Con firmeza, el líder de la Conamype pide endurecer los controles en las fronteras con Chile y Perú para evitar el contrabando de mercancías usadas a mercados del país. Pide ‘borrar’ la mínima cuantía que, en su opinión, origina el contrabando ‘hormiga’.

¿Cómo está el sector? 
En un estado de indefensión absoluto. No existe protección a las micro y pequeñas empresas de manufactura en el país. Tenemos vigente el Decreto Supremo Nº 2753 que establece mecanismos para realizar las compras estatales, ni el sector público ni el privado cumplen con los alcances de dicha normativa.

En estas condiciones las micro y pequeñas empresas manufactureras del país tienden a desaparecer porque estamos ‘avasallados’ de ropa china y de manufactura usada americana. En el último quinquenio más de 55.000 unidades productivas del sector cerraron sus puertas. Preservamos el empleo y la economía del país y aún así estamos desprotegidos.

¿Qué es lo más sensible en este momento para el sector?
La internación de mercadería por la mínima cuantía. El directorio de la Aduana sacó una resolución para favorecer a los bagalleros y bajo esta modalidad, que permite la internación a sola presentación de un formulario, está generando un ingreso desmedido de contrabando ‘hormiga’ de ropa china por Iquique y Desaguadero, en la frontera con Chile y Perú. La mínima cuantía tiene que desaparecer. El ingreso de calzados está castigando a las fábricas del país y el riesgo de cese de operaciones de muchas es cuestión de días. Las contrataciones estatales son otro tema que perturba al gremio porque se continúa construyendo los proyectos estatales de vivienda social con manufactureras chinas y brasileñas. Pedimos que se dé cumplimiento al decreto y que no quede, como siempre, en meros anuncios.

¿Qué falta para revertir la coyuntura actual?
Bolivia tiene que generar políticas públicas de fomento al sector desarrollando parques industriales y campos feriales para que los microempresarios puedan lograr un encadenamiento productivo, a gran escala, con perspectivas de exportación. Las zonas industriales deben contar con maquinaria y tecnología de última generación para ser competitivas con la producción de los países vecinos que disponen de maquinaria robotizada. El otro problema es que la materia prima en Bolivia es muy cara -no producimos tela- y así no hay posibilidad de ser competitivos. Planteamos una cumbre de la revolución productiva para identificar el problema estructural sectorial.

¿Dónde se dirige la producción de su gremio?
Al mercado nacional y algunos exportan en porcentajes marginales a Brasil y Argentina, potenciales mercados para la producción textilera. El mercado de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) no resultó y perdimos el Atpdea que era una opción de mercado atractivo por las preferencias arancelarias.

La ley de servicios financieros favoreció al sector ¿cuántos asociados a la Conamype accedieron a créditos?
Desde el momento que fijan un 11,5% de interés a la tasa del crédito productivo para los micro y pequeños empresarios y un 5,5% para los grandes productores vemos una desventaja. Esa condición y la falta de garantías nos limita el acceso a préstamos y la falta de mercados es el ‘tiro de gracia’ para el sector manufacturero. La ley financial está en contra de las micro y pequeñas empresas manufactureras del país. Necesitamos créditos blandos y mercados para exportar la producción.

El Gobierno habla de la defensa del sector a través de una ley para endurecer el control y venta de ropa usada y obligar al consumo de la producción nacional. ¿Qué opina al respecto?
Nosotros como Conamype Bolivia hemos elaborado e impulsado esa ley. Hace ocho años rige una norma que prohíbe la internación y venta de ropa usada y hasta el Gobierno otorgó un crédito para la reconversión productiva de los ropavejeros. Lamentablemente nada de lo pactado se cumplió. Con el decreto, el Gobierno tiene facultad para hacer control en fronteras, pero los municipios están fallando porque permiten la venta de mercancía usada en mercados y espacios públicos. Con la nueva ley esperamos que la oferta de mercancía usada se acabe y fomente el consumo nacional.

Sin embargo, los ropavejeros han anunciado resistencia a la norma ¿qué opina?  
Los convocamos al diálogo a los comercializadores de ropa usada para trabajar en la reglamentación de la ley a fin de insertar políticas que permitan la reconversión productiva. Los hemos invitado más bien a vender la oferta nacional. Tal vez su reclamo es justo cuando se aferran a una lucha en defensa de su fuente laboral, pero creo que deben pensar en la dignidad de ser boliviano y en la industrialización de la manufactura nacional. Hay nueve servidores públicos detenidos en Chile por luchar contra el contrabando de ropa usada en la frontera con este país y ellos son los sirvientes de los chilenos porque venden la ropa usada en Bolivia y retornan el dinero a Chile. Debemos exigir industrialización y dejar de ser exportadores de materia prima.

¿El sector manufacturero nacional tiene la capacidad para competir fuera del país?
El sector de la mano de obra textil y de madera posee capacidad para cubrir mercados del exterior. Si exportamos se protege el empleo y la economía nacional.